Carta Para Los 11

Hace tres semanas viví mi primer Iztaccíhuatl, un Izta diferente a aquel del que todos hablaban, era un Izta que hablaba y me contaba una historia. Era la historia de once bravíos jóvenes que hace ya 42 años descansaron por vez primera, después de haber alcanzado la satisfacción total y el honor más grato para un caico, ese lugar donde se toca el cielo, la cumbre.

Pero ¿quién fue el que dijo que murieron y partieron? Ellos siguen aquí, nos fortalecen, alimentan nuestro espíritu, nos enseñan, nos dan un propósito y nos mantienen viviendo con su alegría e ímpetu.

Quiero agradecer a ellos por cada momento que he pasado, en especial aquellos tristes y difíciles; puesto que estos momentos son los que nos enseñan, lo que es la felicidad y a gozarla día con día, a siempre buscar la cumbre y alcanzarla y además que esta vida no acaba, que siempre viviremos mientras seamos recordados.

Cada lágrima derramada para ellos es una huella sobre el CAIC, un tatuaje sobre la piel de cada caico, una muestra de amor hacia ellos y recuerdo de su valentía y coraje.


Guillermo
Jorge
Francisco
Archibaldo
Miguel
Gabriel
Guillermo
Pablo
Juan José
José de Jesús
Pedro

Puede ser que su cuerpo ya no esté, pero su imagen, espíritu y alma jamás partirán de nuestros corazones.

El club vive por ustedes 11

Héctor Romero González

1 comentarios:

Omri dijo...

Me encantó tu carta, y por lo que dices en ella, me queda la duda... Me encontré este video en youtube http://www.youtube.com/watch?v=J8xG-vX9pAA&feature=player_embedded
y la canción de fondo dice cosas similares... ¿Lo hiciste tú?
Si es así, ¡felicidades!
Un abrazo y hasta la cumbre!